Tenemos que realizar nuestra mudanza, tenemos todo en inventario y planificado como mandan las previas a una mudanza… ¿un momento, y la mascota qué? No lo hemos tomado en cuenta. Recordemos que nuestra mascotita es parte de la familia y no podemos desairarla; hay acciones que realizar con ella, a continuación algunas:
En toda la planificación de tiempo que hayas realizado para la mudanza, agrégale el tiempo necesario para darle los cuidados a tu mascota antes de producirse la mudanza.
Programa una cita con el veterinario lo más pronto posible, no hay que esperar el último momento; coméntale que vas a realizar una mudanza, pregúntale si tiene algún veterinario conocido en el nuevo lugar o si te puede brindar sugerencias hasta conseguir uno de confianza.
Si tu mascota tiene algún problema o enfermedad, se puede ampliar el tiempo que se tome para preparar su mudanza.
Aprovecha para colocarle todas las vacunas que le hacen falta a tu mascota; podrías necesitarlo para abordar o viajar a alguna ciudad.
Considera darle un hogar agradable a tu mascota. Si te mudas a un piso, observa que sea placentero para ella y que tenga comodidades; si tienes un perro, cuando busques una casa, considera que tenga un jardín trasero o algún parque cercano donde poder sacarlo a pasear.
Si viajas en avión con tu mascota, asegúrate de que la aerolínea en que viajarás permite mascotas; toma en cuenta que las aerolíneas tienen un reglamento interno bastante específico respecto al traslado de mascotas en el área de carga.
El estrés en los animales: tener todo empaquetado y alborotado en la casa vieja, esperando el momento del traslado, con todos los muebles desordenados y toda la familia estresada hablando sobre la mudanza — que falta esto aquí, falta empaquetar lo otro — puede estresar también a tu mascota. Con toda la gente entrando y saliendo, tu mascota puede optar por escapar; incluso por más educada que la tengas, podría huir de la casa debido al estrés generado. Tu mascota puede salir fácilmente sin que nadie lo note, ya que todo está en desorden y preocupándose en terminar de embalar bien todos los enseres. Si notas algunos indicios de estrés en tu mascota, considera llevarla a una perrera unos días antes de la mudanza; no esperes hasta el último momento, ya que no podrías tener suerte.
Programa una cita para el aseo de tu mascota; tiene que ser la misma semana que se producirá la mudanza, así tu mascota presentará un buen olor, sus uñas bien recortadas para que no se malogren en el interior del vehículo y, por supuesto, no llevarás a tu mascota sucia a tu nueva casa.
Siempre es importante conocer los lugares que aceptan mascotas si el traslado es largo y tienes que hacer paradas antes de llegar a tu destino final.
Realiza una lista de las cosas que necesitarás durante el camino y asegúrate de llevarlas a la mano, no empacadas en el camión de la mudanza; si se te olvida apuntar algo, apúntalo ahora y no esperes hasta el día final de la mudanza.
Hace mucho que no realizas una mudanza y tal vez tu transportador de mascota no entra en tu coche actual: necesitarás medirlo para prevenir cualquier eventualidad, o tal vez necesitarás comprar uno nuevo.
En lugar de botar la ropa que ya no usas, o si tienes almohadas viejas, puedes conservar algunas para el transportador de tu mascota, así irá más cómoda.
Tu mascota también vive el cambio contigo. Un poco de planificación extra, paciencia y cariño harán que la mudanza sea una experiencia mucho más tranquila tanto para ella como para toda la familia.
En HBC Mudanzas Barcelona sabemos que cada detalle cuenta, incluidos los peludos de la familia. Solicita tu presupuesto sin compromiso y planifiquemos juntos una mudanza tranquila para todos.
Presupuesto de Mudanza Sin Compromiso
Solicite su presupuesto cerrado y sin sorpresas, o contáctenos para asesorarle sin compromiso.